9 de abril de 2012

La cadena ilustrativa: El Cliente





Como ya mencionáramos, la ilustración es parte de un engranaje.
Imaginemos a  La ilustración como alguien que hace un  viaje en un tren, tren  al que llamamos
“cadena ilustrativa”.  Este tren  se detendrá en diferentes estaciones y  en cada estación la ilustración tendrá que bajar, será modificada y llegará a su destino diferente de cómo salió.
Una de las estaciones en las que se detendrá será “EL CLIENTE”.

Entenderemos como “cliente” a aquel que realiza el encargo de un trabajo de ilustración.

El cliente podrá ser una empresa o un particular.
El cliente cumple un rol muy importante en la cadena ilustrativa por obvias razones:

1 – Del cliente depende que el trabajo se realice:

El cliente hace el encargo y paga por él. Más allá de las implicaciones artísticas del ilustrador, el cliente puede desestimar el encargo y no realizarlo. Claro, deberá pagar por lo realizado hasta ese momento, pero no nos meteremos ahora en las cuestiones legales del tema. Más bien la idea es ver de qué manera el cliente transforma la ilustración que encarga. Si el encargo no se realiza, tendremos una ilustración inconclusa porque la ilustración no llegará a tener contacto con los otros componentes de la cadena ilustrativa.  Como ya hemos visto, la ilustración se define como tal en relación a los componentes de la cadena ilustrativa.

2 – El cliente tiene su propio punto de vista:

Hay clientes que realizan encargos con una idea preconcebida del resultado. Es decir, plantean un concepto y desean que el ilustrador le de forma al mismo. Este tipo de encargo ya de por sí condicionan el punto de vista del ilustrador. El artista deberá amoldarse a los deseos, y aun los caprichos, del cliente.

3 – El cliente conoce su negocio.

Esta es una realidad que el ilustrador no puede ignorar y que por lo general atenta contra su orgullo. El cliente conoce SU negocio, conoce SU producto y conoce a SU público mucho mejor de lo que nosotros, como ilustradores, pretendemos creer. Esto sin duda condicionará a la ilustración y  la modificará sustancialmente. Es aquí donde el preconcepto del ilustrador juega en contra, porque suele pretender saber más que el cliente e imponer su sabiduría artística sobre lo comunicacionalmente mejor para la ilustración. Los conocimientos del cliente en este caso podrán modificar positivamente a la ilustración.

Estos son apenas unos puntos básicos de cómo el cliente modifica la ilustración final.

Así vemos que el cliente es un eslabón importante en la realización de una ilustración.
Hay ilustradores que ven al cliente como un enemigo que quiere coartar su libertad artística y hay ilustradores que, cual mercenarios, se venden sin importar el resultado final.
Llegar a un equilibrio entre poder cobrar dignamente y tener las libertades artísticas aseguradas puede ser un trabajo arduo. Pero ese será otro tema a tratar más adelante.

30 de abril de 2011

Un diagrama. Un esquema general del tema



Un Diagrama general de "La ilustración y sus componentes esenciales”

Siguiendo con esta humilde tesis que propongo, destacamos que “Dibujar no es ilustrar e ilustrar no es dibujar”, y que las dos actividades de la ilustración, que se unen con el objetivo de comunicar son las de acompañar e iluminar.

Creo que se necesita un pequeño diagrama para no perdernos entre los conceptos. A partir de ahora, nos centraremos en “La cadena ilustrativa”.

Como ya lo comenté anteriormente, esto que doy en llamar como: “La cadena ilustrativa” contiene los elementos que condicionarán y modificarán a la ilustración hasta llegar a lo que finalmente verá el lector.

Todo en la cadena ilustrativa tiene el propósito de comunicar, de acompañar e iluminar.

Luego de este post con el diagrama propuesto, me dedicaré a explicar y definir lo que significa cada uno de esos elementos y cómo estos contribuyen al resultado final del trabajo del ilustrador.

El más extenso de ellos será el de “Propósito”, al que dedicaré varios post para explicarlo.

Sin más, les dejo el diagrama y/o esquema de “La cadena ilustrativa”. Espero que sea de interés y ayude al entendimiento de lo que venimos desarrollando.


16 de abril de 2011

Autores de imagenes...desde hace mucho!



Haciendo un alto en nuestra charla sobre ilustración, me hago eco del petitorio de que se nos reconozca a los ilustradores como autores. Comparto con ustedes la iniciativa .
Les dejo mas abajo el texto referente a esto. Lo extraje del blog de un admirado colega, Poly Bernatene. Como esta muy bien posteado, no hace falta agregar mas a lo que ya dice. De paso pueden visitar su maravilloso blog en : http://www.dibupoly.blogspot.com .

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A raíz de la nota salida en el diario Página 12 sobre un proyecto de ley de jubilación para autores muchos ilustradores hemos decidido presentar un petitorio firmado por más de 750 colegas, escritores y trabajadores de LIJ al Diputado Heller para que el próximo 26 de Abril nos incluya en su propuesta. A continuación transcribo la carta y nuestros fundamentos:

Los Ilustradores Argentinos hemos recibido con beneplácito la noticia acerca del Proyecto de ley de jubilación: "Asignación Única por Trabajos y Obras en Reconocimiento a Escritores (Autores)", creemos que es un reconocimiento justo y... largamente esperado, aunque consideramos imprescindible que dicha Ley incluya a los ILUSTRADORES como AUTORES ya que nuestra obra integra un alto porcentaje de las obras literarias publicadas.

Somos AUTORES por ley (Nº11.723), por lo que esperamos ver nuestra profesión y nuestros derechos también explicitados en tan bienvenida ley.
Por todo esto y por la presente solicitamos se haga extensible e inclusiva esta Ley también a los autores de las ilustraciones que integran las obras literarias.



La imágen también tiene autor

(Las imágenes cuentan)
Algunos obsesivos de las comparaciones, dicen que valen más que mil palabras; a rigor de verdad, ciertas paridades cambiarias no tienen la más mínima importancia para saber que las imágenes cuentan, valen, pesan, dicen y laten allí en donde nos aborden.

¿Se imaginan las historietas sin dibujos? ¿Los libros infantiles sin ilustraciones? ¿Los diarios, las revistas? ¿El mundo?

Las imágenes cuentan y no solo para los confesos devotos del arte gráfico, hasta los más fríos financistas y los más apasionados políticos así lo saben, por algo los billetes no son meros rectángulos blancos, ni los escudos tras los que encolumnarse y desafiar el campo de las ideas meros cúmulos de palabras.

Las imágenes cuentan para todos, pero para nosotros, un poco más, es que somos ilustradores, y como artistas visuales recreamos, reinventamos e interpretamos las palabras, nuestro arte es contar lo que las palabras quizá no cuentan.

Las imágenes nos muestran, hablan de lo que nos pasa, de lo que sentimos, de cómo vivimos. Las imágenes nos hablan a todos, rompen barreras, unen, se hacen entender. Las imágenes son el idioma de la Universalidad. Las imágenes, valga la redundancia, nos permiten ver y vernos mejor. Y qué importante es eso. Nuestro tarea empezó hace mucho, en los albores de la humanidad, cuando intentamos entendernos y entender el mundo que nos rodeaba, cuando a fuerza de manchas sobre las paredes de una caverna nos erguimos hombres.

Somos intérpretes, somos traductores, narradores, cronistas, somos nexo, creamos el otro texto, y por lo tanto SOMOS AUTORES, pero en nuestro país eso no está contemplado por la ley.

La ley refiere a producciones artísticas, pero se toma como tales a la pintura, el dibujo, a la música, al cine, a la literatura. Y finalmente, todo queda librado a una cuestión y consideración meramente interpretativa, semántica. No somos decoradores de textos ni únicamente ayudamos a que el texto se lea.

Esto ya no se discute en el resto del mundo, lo que aquí se explica es una propuesta surgida del más estricto sentido común, de la necesidad de equidad y justicia que necesitamos y que la ley actual nos adeuda o niega todavía, la ilustración a nivel internacional es una disciplina artística, valorada no sólo desde lo económico, es a la vez considerada, apoyada y difundida tanto desde organismos privados como públicos.

Existen concursos nacionales de ilustración, de libros álbum, de afiches, etc. Se hacen congresos, ferias y seminarios internacionales de ilustración, y todo esto no es solamente apoyado por las editoriales del mundo en su interés económico y cultural sino también por el Estado.
Se entiende que la ilustración es un elemento fundamental para desarrollar libros y publicaciones de toda índole y en particular los infantiles y juveniles. Es imperioso que esto también suceda en nuestro país y creemos que en los tiempos de integración y reparación que estamos viviendo, están las condiciones dadas para que así suceda. Nosotros no queremos ser autores, YA SOMOS AUTORES y queremos ser reconocidos explícitamente como tales ante una Ley que nos proteja.

Queremos una Ley justa que nos represente, defienda y respete.

Por años la letra escrita ha contado con el apoyo de las imágenes.
Hoy necesitamos contar con el apoyo de la letra escrita.

Desde ya, gracias.


Escrito por Cecilia Varela, Max Aguirre y Mirian Luchetto.

Puedes adherirte al petitorio en Facebook aquí. Muchas gracias por difundir y compartir!

7 de septiembre de 2010

Actividades de la iustración 2 - iluminar


Como ya lo mencioné anteriormente, iluminar es la característica principal de una ilustración.

De ahí proviene su nombre, ilustrar significa iluminar.

La ilustración ayuda al lector a ver con mayor claridad.

El ilustrador debe manejar las herramientas necesarias para hacer que el lector vea,

herramientas de la comunicación, códigos compartidos entre el ilustrador y el lector.

Si el ilustrador utilizara códigos que solo él entiende, se perderá el sentido de ilustrar.

Acá nos adentramos en lo que se denomina "retorica de la imagen".

"Una imagen vale más que mil palabras" reza el dicho popular.

¿Por qué ésto es así? porque en una imagen existen diferentes características que son leídas e interpretadas por el observador.

Signos y símbolos que pueden "leerse" aunque no medien textos en la imagen.

Aunque se sabe que hay ciertas cosas que son interpretadas de la misma manera en todas partes del mundo, en diferentes culturas e idiomas

(Como por ejemplo, el dibujo de una sonrisa se suele interpretar como alegría),

hay otras cosas que pueden ser entendidas de manera diferente según el observador.

Las diferentes sociedades construyen sus signos, códigos, convencionalismos y significados.

Como lo expresa Norberto Chaves: "...la significación es una función dependiente de las codificaciones sociales

y no un contenido intrínseco del signo, o sea:

EL SIGNO SIGNIFICA AQUELLO QUE ALGUNA CONVENCION SOCIAL HA DECIDIDO QUE SIGNIFIQUE."

También es cierto que dentro en una misma sociedad cada grupo a su vez construye los suyos propios.

Este es un tema extenso, pero el ilustrador deberá dominar no solo la técnica pictórica sino también

Los conocimientos básicos de la retorica de la imagen.

Si el ilustrador ignora esos conocimientos básicos, corre el riesgo de confundir al lector.

Para no redundar en lo ya dicho, dejo unos comentarios de Chaves extraídos de su libro:

"Marca, los significados de un signo identificador".

En el mismo, Chaves, aborda el tema de los símbolos y logotipos.

Creo no exagerar si digo que quien diseña una marca ilustra a su propietario,

pero en algunos casos los ilustradores y diseñadores nos enfrentamos a situaciones similares.

"...A la hora de diseñar una marca, una errónea caracterización de sus requisitos hace que se introduzcan

Rasgos disfuncionales que las deprecian, reduciendo sus rendimientos.

Y, a la hora de justificar su diseño, se apela a argumentaciones antojadizas, infundadas,

desvinculadas del real funcionamiento de esos signos en la comunicación publica concreta.

Y resulta sugestivo que entre esos argumentos predominen siempre los de tipo semántico; omitiéndose

, por ejemplo, los funcionales (legibilidad, pregnancia, sistematicidad) o formales

(Calidad cultural, vigencia, pertinencia estilística).

...Una vez emitido el signo, el emisor pierde el control de él:

este cae bajo la soberanía decodificante del receptor.

Tal es, precisamente, el desafío clave de la comunicación humana. De allí la importancia de conocer o

intuir certeramente los códigos que el receptor pondrá en funcionamiento al recibir el mensaje".

Unas preguntas básicas al realizar una ilustración serian...

" ¿ilumina u oscurece?... ¿es claro o confuso?"

Bien haríamos, como ejercicio, en poner a prueba nuestras ideas preguntando a diferentes personas qué entienden de ella.

7 de noviembre de 2009

Actividades de la Ilustración 1 – Acompañar



Una de las actividades básicas de una ilustración es ACOMPAÑAR.

No es solitaria, siempre acompaña.

Existe una relación entre la ilustración y su compañero (aquello que la ilustración ilustra). Una relación de mutuo acuerdo entre las partes, siempre tomada de la mano.

Hablamos de una relación entre ilustración e ilustrado.

La ilustración Se relaciona apoyando, atrayendo, embelleciendo, informando y también a veces criticando y o traicionando.

Una ilustración alude a algo. Servirá como un anclaje.

Si la encontramos sola, fuera de su contexto, no tendrá mucho significado. Sola perderá su efecto.
Podrá atraer la mirada del lector hacia sí misma, pero volverá a llevarlo a hacia su inseparable compañero.

La ilustración no está para ser contemplada en soledad.

Compañeros:

Veamos a algunos de estos compañeros de la ilustración.

Campo de trabajo

El campo de trabajo de la ilustración es bastante amplio, y nos dedicaremos a él con detalle más adelante, pero es necesario hacer referencia a él en este tema dado que nunca la ilustración es una producción aislada de su campo de trabajo.

Las diferentes formas de la ilustración hacen de ella una parte integrante de nuestra sociedad moderna. Está en todas partes, aun cuando no la vemos, la ilustración esta.

Cuando miramos una película, y aun mas si esa película tiene aspectos fantásticos, es seguro que hubo varios ilustradores trabajando en la creación y el diseño de muchos aspectos de esa película.
La ilustración esta en el diseño, está en un envase, en un afiche, en las revistas, en los libros, en la computadora, en los video juegos, en el celular. Donde sea que queramos mirar, hay una ilustración presente aun de manera tacita.

La ilustración vive acompañando.

Texto

Es muy común que una ilustración ilustre un texto. Por eso el texto será uno de sus más fieles compañeros.

El texto en un cuento, novela, manual, enciclopedia, diccionario, publicidad, nota periodística etc.

Desde un titulo a la narración, la ilustración puede estar presente.

Marca o producto

La publicidad es uno de los campos de trabajo comunes en que suele moverse la ilustración.

Ilustrara una marca o un producto. Acompañara en otros aspectos diferentes de lo que pueda hacerlo con el texto.

Idea o concepto

La ilustración de ideas o conceptos es un campo muy extenso también. Abarcara la publicidad, (ilustrando, por ejemplo, un aviso para televisión con storyboards ), el cine, la tv , los video juegos ( ilustrando el diseño de fondos, escenas, vestuario, personajes, elementos y mas), también en la educación, en conferencias ( ilustrando las ideas que el orador pueda transmitir a su audiencia), en la arquitectura ( ilustrando casas, edificios, paisajes etc. para sus clientes) aun también en cuestiones judiciales ( ilustrando las personas involucradas y o el desarrollo de un juicio oral ).

Este aspecto de las ideas o conceptos a veces es tan amplio que puede contratarse a un ilustrador para ilustrar las ideas o conceptos en una sesión de creatividad para una empresa.


La ilustración estará ligada siempre a uno o varios de estos compañeros.

Aun cuando apreciemos la belleza de la ilustración fuera de su contexto, viéndola en algún catalogo de ilustración, no podremos captar todo su poder hasta no ver a su compañero.

Es ahí, cuando vemos a la ilustración junto a su compañero, que logramos asimilarla completamente.

26 de octubre de 2009

Dibujar no es ilustrar e ilustrar no es dibujar



Trataré de aclarar conceptos que considero importantes sobre qué es la ilustración.
Para que una ilustración sea llamada como tal, debemos ubicarla alrededor de elementos que la definan y la condicionen.

En la actualidad están proliferando personajes que realizan dibujos sin propósitos definidos y se autodenominan ilustradores.

Son lo que llamo: ”pseudo ilustradores” o “sofistas de la imagen”. No les importa qué es lo que dicen sino cómo se ven sus imágenes.

Algunos muestran sin tapujos su poca habilidad con el dibujo y hasta parecen vanagloriarse de ello. Otros son buenos dibujando y podría llamarlos dibujantes…dibujantes, a secas, pero no ilustradores.

Aprendamos el siguiente principio: “Dibujar no es ilustrar e ilustrar no es dibujar.”


Las actividades


Dibujar e ilustrar son dos conocimientos diferentes. Uno puede dibujar sin ilustrar , donde el dibujo no cumpla ningún fin comunicativo que sea claro y directo (por ejemplo: un dibujo abstracto ) y uno puede ilustrar sin dibujar, donde se utilicen otros medios que no provengan del dibujo en sí ((por ejemplo: fotografías).

Hay ilustradores que realizan su oficio de manera intuitiva, habiendo aprendido a ilustrar por medio de la observación y la práctica. No siempre saben diferenciar el acto de dibujar con el acto de ilustrar porque lo tienen incorporado como una misma cosa.

Cuando aprendemos a dibujar se nos enseña anatomía, perspectiva, composición, luz y sombra etc. Pero en la ilustración aprendemos a comunicar, a enviar un mensaje determinado al público utilizando las herramientas propias de la comunicación.

La ilustración posee básicamente, dos actividades que la definen como tal. Si estas dos actividades no están presentes podemos decir que NO es ilustración lo que vemos. Dos actividades que se unen con el objetivo de comunicar.

Me refiero a que la ilustración:

I) - ACOMPAÑA

II) – ILUMINA

A su vez, estas dos actividades de la ilustración poseen elementos que la condicionan y la modelan. Elementos que componen lo que denomino “la cadena ilustrativa”.


La cadena ilustrativa

La cadena ilustrativa es el proceso que se realiza hasta llegar a la ilustración final.
Cada elemento que compone la cadena va añadiendo cambios significativos que afectarán al resultado que el público verá. La ilustración propiamente dicha.

Nombraré los siguientes cinco elementos importantes que trabajan en esta cadena:

1 – EL CLIENTE

2 – EL PÚBLICO

3 – EL SOPORTE

4 - EL CONTENIDO

5 – EL PROPÓSITO

Cada uno de estos cinco eslabones se unen para comunicar. Para acompañar e iluminar.


Ubicación

Si una imagen, que pretenda llamarse ilustración, no logra cumplir con las actividades básicas de la ilustración y prescinde de varios elementos de la cadena ilustrativa no podremos llamarla ilustración.

El dibujo por sí solo puede prescindir de acompañar y de iluminar. El dibujo por sí solo también puede prescindir de cualquiera de los elementos de la cadena ilustrativa. Es entonces, cuando vemos que ninguna de las actividades básicas de la ilustración están presentes, que digo que se está presumiendo y no ilustrando. El dibujante se hace llamar ilustrador pero no lo es.

Las actividades y la cadena ilustrativa dan la ubicación real para denominar a una imagen como ilustración. Por eso digo que: “una ilustración sin ubicación se convierte en presunción.“

Puede que haya sido redundante y reiterativo y que tal vez sea polémico en estas afirmaciones, pero a medida que desarrolle, más adelante, cada uno de los puntos de las actividades y de la cadena ilustrativa comprobaremos fehacientemente la distancia que existe entre dibujar e ilustrar.

27 de septiembre de 2009

Conceptos básicos de Iluminación ilustrada



“Nadie que enciende una luz la cubre con una vasija, ni la pone debajo de la cama, sino que la pone en un candelero para que los que entran vean la luz. Porque nada hay oculto, que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de ser conocido, y de salir a luz. “
Lucas 8:16-17.




Ilustrar es iluminar. Como diría el diccionario: “dar luz al entendimiento”.
El oficio de ilustrador va más allá del dibujo, la decoración o el adorno de textos.
La ilustración bien entendida, comunica. Contiene un mensaje en su obra.

El desafío de la ilustración es hacer de lo oscuro un lugar iluminado y transitable.
Tiene su lámpara en alto para que se pueda ver con claridad.

La ilustración puede ser sofisticada, pero nunca perderá su espíritu sencillo, auténtico y dispuesto a ser abierta y compresible, lejos del hermetismo.

No se da el lujo de ser abstracta al punto de la incomprensión. La ilustración no piensa en sí misma o en otros artistas, piensa en sus receptores y especialmente en aquellos receptores que nada saben de ilustración. La ilustración no es egoísta, es sociable, se relaciona, es apasionada, seduce, alegra, enoja, emociona, irrita… busca una reacción en los demás.

Su mensaje a veces puede no ser grato, pero se dará a entender. No da mucho espacio a la subjetividad del receptor. No se esconde, quiere que la vean, la interpreten, la asimilen. Si es necesario, se adaptará al receptor con tal de hacerse más accesible.

La ilustración ama comunicarse, si no lo hace pierde su esencia, su valor, su razón de ser.
Llegar al corazón del receptor es su mayor placer, si lo logra quedará satisfecha.

Para reforzar el concepto de que la ilustración es “iluminar”, me referiré brevemente a tres aspectos de la ilustración y la iluminación con respecto a la concepción de la idea que ilumina la obra.

Luz natural



La luz del sol en el ambiente. Un amanecer, un atardecer, la noche…dependiendo de la hora del día y la estación del año. La luz que por naturaleza afecta a lo que nos rodea.

Llamaré “luz natural” a eso que por naturaleza afecta a nuestra obra. La “musa inspiradora”, esa idea que aparenta venir de la nada, que de repente aparece y nos golpea con fuerza.

Viene de adentro, es natural, de nosotros. Y puede iluminar nuestro trabajo sin mayor esfuerzo.
Lo tiñe de una atmósfera especial. Solo hay que seguir su luz para ver con claridad que estamos en presencia de un momento “mágico” para nosotros.


Luz artificial



Lámparas, velas etc. Luces que nos rodean, que expanden el horario de iluminación más allá de la noche. Luces en un ambiente cerrado. Esa luz creada por el hombre. Luces que podemos prender o apagar según nos convenga.

Llamaré "luz artificial” a la observación detenida e intencionada del ilustrador para conseguir esa idea que le ayude a iluminar su obra. La búsqueda de inspiración, la caza de recursos que le permitan encontrar lo que necesita para trabajar con libertad. Eso que a veces decimos necesitar: el “disparador”.


Luz generada


Luces espacialmente generadas para iluminar escenas en fotografía, cine, tv, teatro etc.

Lámparas fluorescentes, de tungsteno, flashes de alta energía etc. Y las planchas para hacer rebotar la luz, materiales para apagar los brillos que aparecen, filtros y demás accesorios que hacen que la iluminación sea preparada según nuestro deseo.


Llamaré “luz generada” a las herramientas que utiliza el ilustrador para dar vida a su obra.

Herramientas tales como la composición, el color, el trazo, la técnica etc. Que ayudan y a veces hacen que ideas muy simples se vean hermosas.


Control de la luz


Para un fotógrafo, es esencial controlar la luz para que su toma fotográfica salga lo mejor posible.
Para el ilustrador también.
Aprender a tener un dominio de la luz, la generación de ideas, las herramientas que ayudan a que nuestra obra realmente ilumine, es indispensable.

La “luz natural” aumentará a medida que uno incorpore conocimientos y vivencias.

La “luz artificial” será más fácil de controlar a medida que uno se ejercite en la observación constante, y la “luz generada” será fácil, e intuitiva de maniobrar, con la experiencia.

Con la idea de siempre comunicar, el ilustrador debería pretender convertirse en un profesional del control y manejo de la luz.